La familia es la columna vertebral de la sociedad y desde nuestra Federación apostamos firmemente por ella. Nos sorprende el afán de destrucción de este núcleo que tienen algunos en aras de una supuesta modernidad. Se da la paradoja de que ahora somos nosotros los que defendemos los valores que ustedes mismos nos enseñaron como Madre Patria.
Políticas de Estado para la inmigración. Educación libre para vivir en libertad. Cultura como vehículo de integración. Comunicación transversal y horizontal para el entendimiento. La bandera como símbolo de unidad y elemento integrador. La familia, la esencia de la sociedad.
Estas son algunas frases entresacadas de una conversación mantenida con el presidente de la Federación Española de Inmigrantes –FEIN- Guillermo Llano Matiz, organización que integra a inmigrantes de todas las culturas y cuyo fin es el de trabajar por la plena integración y la participación activa de todas las personas en la sociedad española -en toda su diversidad- y en la vida laboral, social, cívica, cultural, educativa, económica y recreativa. Considera que la familia, y el justificado deseo de establecerse junto a ella, es un elemento vertebrador e integrador de la sociedad y de la plena incorporación a España.
Guillermo es un colombiano que lleva muchos años en España. Comparte su trabajo en la construcción con la responsabilidad de dirigir una federación con las ideas muy claras.
Ideas confusas
“Ustedes tiene muchos tópicos acerca de nosotros, los que venimos de fuera. Se creen que somos gente sin conocimientos, que venimos a quitarles su trabajo y sus oportunidades, que no deseamos integrarnos. En la mayoría de los casos no es así. Es cierto que a los latinos nos cuesta menos trabajo porque el idioma facilita mucho las cosas y procedemos de la misma cultura. La integración es más difícil para los africanos por su carecer musulmán. Los amigos de los países del Este son muy independientes. Los chinos, definitivamente es muy difícil que se integren”.
“Nuestro deseo general es arrimar el hombro con ustedes para construir una sociedad con oportunidades para todos aquellos que las trabajamos. No nos gusta vivir en economía sumergida, queremos contribuir igual que ustedes a conformar una sociedad de oportunidades”.
Otro comentario que llama la atención es su interés en dejar claro que los inmigrantes no son de izquierdas en su mayoría. “Porque tenemos valores, como la familia y su significado. La familia es la columna vertebral de la sociedad y desde nuestra Federación apostamos firmemente por ella. Nos sorprende el afán de destrucción de este núcleo que tienen algunos en aras de una supuesta modernidad. Se da la paradoja de que ahora somos nosotros los que defendemos los valores que ustedes mismos nos enseñaron como Madre Patria”.
El planteamiento da qué pensar. Ellos lo tienen muy claro. “No estamos dispuestos a que se acabe con los valores que se han mantenido durante siglos y que han demostrado que es el núcleo de nuestra sociedad. Tampoco entendemos el interés de esconder los símbolos patrios. En cualquier lugar, la gente está muy orgullosa de su bandera, de sus orígenes, de su cultura, de su idioma, de sus cosas, de su país. De un tiempo a esta parte estamos percibiendo en ustedes un esfuerzo por destruir todo aquello que les une. Al final, somos los inmigrantes los que estamos defendiendo los valores que ustedes desprecian. Es una pena, porque España es un país grande de corazón y de futuro, que acoge con buen agrado a todo el que llega con ganas de colaborar”.
El efecto llamada
Cuando se le pregunta por el proceso de regularización llevado a cabo por Zapatero se muestra muy contundente. “Ha generado un efecto llamada enorme en nuestros países, se lo digo porque el comentario entre mis compatriotas colombianos ha sido el mismo. Hay que llegar a España como sea, aguantar agazapado un par de años trabajando en lo que se pueda porque se sabe que el Gobierno acabará dándote papeles. Es cuestión de tiempo”. “Las mafias han hecho su agosto y lo siguen haciendo, ellos mismos venden a bombo y platillo las buenas y fáciles oportunidades que tiene España para todos. Y no solo España, también Europa. Luego, la realidad es otra muy diferente. Creo que deberían trabajar más de cerca con Europa sobre estos temas porque les acaban afectando a todos”.
El comentario vale para todo tipo de inmigrantes, no solo los que provienen de Iberoamérica. Guillermo afirma que los colectivos de llegan a la Federación de otros países, comentan lo mismo. “No olvide usted que vivimos en un mundo conectado a tope, y que la información es cada vez más accesible. Si uno no tiene oportunidad de navegar por Internet, sí tu vecino, que te lo cuenta y te lo aumenta. Imagínese”.
Está de acuerdo con la creación de oficinas de empleo en origen. “Pero no solo tienen que estar gestionadas por el Estado, porque es un proceso muy lento. Lo ideal es que las Comunidades Autónomas tengan un buen protagonismo en este asunto porque agilizaría el proceso de contratación. Si no, pasa lo que pasa, que los empresarios va a buscar la mano de obra a nuestros países, llenan un avión con gente y les da trabajo como sea, porque necesitan tener camareros en verano o recoger la cosecha en el campo. Y luego, quién sabe donde para uno”.
Guillermo está de acuerdo en que el tema de la inmigración es una patata caliente en manos de cualquier gobierno. Precisamente por eso no entiende por qué en España no se ha llegado a un gran Pacto de Estado entre los dos partidos con posibilidades de gobernar que marque una hoja de ruta que se siga al margen de quien gobierne.
“Puedo decirle que en la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre ha tomado el toro por los cuernos y se ha puesto manos a la obra. Aunque queda mucho por hacer, la sensación que tenemos es que se avanza con paso firme, subiendo peldañitos que hacen la escalera. Ella ha entendido perfectamente que la integración viene desde el respeto a la diversidad. Mire, le pongo un ejemplo aparentemente tonto. Mientras que su oposición tacha el patrocinio de fiestas populares que solo son reflejo de ‘floklorismo’ inútil, lo cierto es que el respeto a nuestra cultura y que la podamos compartir con el resto de los vecinos de nuestros municipios tiene efectos muy positivos porque se crean espacios para compartir y para comunicarnos. Creo que la comunicación es la base para el entendimiento. La falta de comunicación genera escepticismo, desconfianza, de un lado y de otro”.
“El Partido Socialista no está haciendo nada por nosotros, solo palabras, y mire, en política no todo vale con tal de mandar”.
Este comentario le puede generar algún problema, ellos dirán que no es cierto. “Solo puedo decirle que a la fecha, solo el Partido Popular se ha puesto en contacto con nosotros, pero no ahora, que estamos de moda, sino en el año 2000. Del PSOE no nos ha llamado nadie, pero iremos con mucho gusto a compartir nuestros problemas y propuestas. Nuestro interés es alcanzar el bienestar de nuestra gente y hablaremos con todo aquél que nos ayude”.
Guillermo vuelve una y otra vez al tema de los valores. Es un tema que le preocupa mucho. La educación le parece un tema que no se está tomando tan en serio que debería, según su opinión.
“No entiendo el tema de la asignatura de la Educación para la Ciudadanía. Creo que los padres debemos tener la libertad para elegir la educación de nuestros hijos, para hacerles realmente libres. Pero claro, si en vez de eso hacemos ciudadanos en serie, con un pensamiento único, al final, tendremos una sociedad empobrecida intelectualmente, sin capacidad para elegir el futuro que desee. Se tiene miedo a la diversidad. No entiendo por qué”. “Nosotros defendemos y apoyamos una educación responsable y de calidad, pero la verdad es que nos sentimos impotentes. Mire, nosotros más que nadie, tenemos claro que los más y mejor preparados tendrán su lugar en esta sociedad. El mundo es pura competencia.”
Guillermo considera que desde los poderes públicos se tiene mucho interés en que los inmigrantes asuman unos valores e ideas preestablecidos. “No vamos a apoyar ese tipo de políticas”.
El papel de los medios
Guillermo quiere aprovechar su participación en estas líneas para hacer un llamamiento a los medios de comunicación. “A veces, magnifican las cosas y distorsionan la realidad. Eso pasó con el asunto de las bandas en Alcorcón. Sí que es verdad que hay bandas, que hay que luchar contra ellas y que no se puede tolerar que ocurran cosas como las de este invierno. Pero también es cierto que al final, la gente honrada nos hemos sentido señalados con el dedo por ser de fuera. No digo que haya xenofobia, la sociedad española es muy acogedora, pero si en televisión solo se sacan estos episodios, al final, pasará. Lo que deberían hacer también es sacar en televisión los momentos en los que convivimos todos juntos, en fiestas populares, competiciones deportivas. Eso también existe y es muy bueno”. “Lo que hay que hacer es fomentar este tipo de actividades. Tenga en cuenta que cuando uno tiene 15 años se cree el dueño del mundo. Si en ese momento ofrecemos oportunidades positivas, los chicos responderán. Si nos olvidamos de ellos, buscarán otro tipo de diversiones que les hagan significarse”.
Algunas propuestas
“Desde nuestra Federación creemos que hay que trabajar transversalmente con el Gobierno, la sociedad tiene mucho que decir y que aportar. Hay que empezar por respetar los valores que son buenos para nuestra sociedad. La familia es el comienzo en la construcción de valores. Debemos trabajar por una educación de calidad, tanto en valores como en conocimientos para poder competir en el mundo laboral. Es que la competición es sana, si se hace con lealtad y se ofrecen medios para hacerla con rigor”.
“Nosotros apostamos por la libertad del individuo. No queremos vivir encorsetados. Hay que trabajar por fomentar la responsabilidad, no todo vale. Hay cosas que no valen y no tenemos que tener miedo a decirlo. Sarkozy está siendo un buen ejemplo. Dice lo que piensa sin complejos de derechas e izquierdas y nadie se lleva las manos a la cabeza ni es tachado de nada raro. Alguien le habrá votado, ¿no?”.
“Y el Pacto de Estado para trabajar por una inmigración ordenada me parece fundamental. Nosotros también queremos orden”.
Se puede decir más alto, pero más claro, no.