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Pequeña minoría, gran problema
Colaboraciones nº 1737   |  1 de Junio de 2007
 
Si creemos la tergiversación de los que escriben titulares en Associated Press, hay pocos motivos de preocupación en la nueva encuesta Pew a musulmanes americanos. “La mayoría de musulmanes americanos rechazan los atentados suicidas” informaba despreocupadamente el escritor del titular de Associated Press.
 
Pero los detalles de la encuesta muestran que la pequeña minoría de simpatizantes yihadistas en Estados Unidos a la que siempre se le resta importancia es causa de honda preocupación.
 
La encuesta reveló que mientras que el 80 por ciento de los musulmanes americanos cree que los atentados suicidas contra civiles para defender el islam no puede justificarse, todo un 13 por ciento respondió que sí pueden justificarse, por lo menos en raras ocasiones. Uno de cada cuatro jóvenes musulmanes americanos cree que los atentados suicidas contra civiles para defender el islam “son aceptables al menos en algunas circunstancias”.
 
Cerca de un 29 por ciento de esos encuestados tenían opiniones favorables sobre al Qaeda o no expresaron opinión alguna. Sí, dieron su aprobación a al Qaeda o no tenían ninguna opinión sobre el grupo terrorista responsable de la carnicería de casi 3.000 de sus compatriotas el 11 de septiembre y responsable de un baño de sangre global de Bali a Gran Bretaña, Oriente Próximo y allende los mares.
 
Un tercio de los encuestados cree que la invasión de Afganistán para eliminar los campos de entrenamiento de al Qaeda después del 11 de septiembre fue algo incorrecto. Además, sólo el 40 por ciento de todos los musulmanes americanos creen que fueron hombres árabes los que ejecutaron los ataques del 11 de septiembre – uniéndose así a Charlie Sheen, Rosie O'Donnell y los conspiranoicos que afirman que el 11 de septiembre fue un trabajo interno. La encuesta pone en la mira una preocupación especial en la simpatía yihadista entre jóvenes musulmanes y musulmanes negros:
 
“Los musulmanes americanos rechazan el extremismo islámico por amplios márgenes que son mayores que los de las minorías musulmanas en países de Europa Occidental. Sin embargo, hay algo más de aceptación del extremismo islámico en algunos segmentos de la opinión pública musulmana americana que en otros. Menos musulmanes americanos negros nacidos en Estados Unidos condenan por completo a al Qaeda. Además, los jóvenes musulmanes en Estados Unidos son mucho más propensos que sus mayores a decir que los atentados suicidas en defensa del islam al menos se pueden justificar en algunas ocasiones”.
 
“Es una cifra que le pone a uno los pelos de punta” decía a Associated Press Radwan Masmoudi, presidente del Centro para el estudio del islam y la democracia, con sede en Washington. Estos números deben servir como una llamada de atención, no como otra excusa para que los medios de comunicación resten importancia a la amenaza yihadista doméstica.
 
La encuesta llega justo a continuación de la revelación de la trama yihadista en Fort Dix que contaba con la participación de jóvenes musulmanes educados en Estados Unidos y la condena en esta semana del doctor musulmán Rafiq Abdus Sabir – nacido en Harlem, residente en Florida – que había jurado lealtad a al Qaeda y había prometido curar a los combatientes heridos de al Qaeda para que  así pudieran volver a Irak a matar soldados americanos. El dueño de una librería de Brooklyn y un taxista de Washington DC también se declararon culpables y fueron enviados a prisión. La pequeña minoría de simpatizantes yihadistas no se la pasa sentada sin hacer nada cavilando sobre sus creencias. Están reclutando, ganando adeptos, tramando y creciendo.
 
Recuerdo una encuesta similar conducida en Indonesia el otoño pasado. Uno de cada 10 musulmanes indonesios apoyaba los atentados suicidas en defensa del islam. En la Indonesia “moderada” se tomaron esa noticia más en serio. Uno de cada 10 en Indonesia, sepa Vd., equivale a 19 millones de musulmanes a favor de la yihad violenta. Y eso sólo en Indonesia.
 
Una reciente encuesta en Gran Bretaña reveló que el 13 por ciento de musulmanes británicos cree que los suicidas del metro de Londres son probos “mártires” y el 7 por ciento aprueba los atentados suicidas contra civiles en Gran Bretaña bajo ciertas circunstancias.
 
Ahora, agregue eso al 16 por ciento de musulmanes franceses, 16 por ciento de musulmanes españoles, 7 por ciento de musulmanes alemanes, 28 por ciento de musulmanes egipcios, 14 por ciento de musulmanes paquistaníes y 46 por ciento de los musulmanes nigerianos que dijeron a los encuestadores de Pew el verano pasado que la “violencia contra civiles para defender el islam” puede estar justificado “a menudo/a veces”.
 
Unos cuantos yihadistas marginados por aquí, otros cuantos yihadistas marginados por allá y pronto estará hablando de cifras verdaderamente sangrientas.

 
 
Michelle Malkin es autora del nuevo libro: “Unhinged: Exposing Liberals Gone Wild”.
 
 
©2007 Creators Syndicate, Inc.
©2007 Traducido por Miryam Lindberg


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