Ricardo Rodríguez, Valencia
«El islamismo es el mayor reto con el que se enfrenta el mundo en las próximas décadas. No se trata sólo del terrorismo, sino de la integración de la población musulmana en países occidentales. Estamos viendo que cada vez más intentan imponer sus normas allá donde están, y eso va a suponer un fricción muy grande en las sociedades de acogida» .
El político y sociólogo Rafael Bardají analizó ayer en Valencia, a través de una conferencia celebrada en la sede de la Escuela de Negocios Estema, y titulada El mundo en las próximas décadas , el posible rumbo de un planeta que se enfrenta a «una época cambiante» , en opinión de este experto, miembro de diversos organismo de análisis estratégico a nivel mundial, y ex asesor del Gobierno de José María Aznar en materia de Defensa.
Para Bardají, «resulta difícil prever lo que va a ocurrir en las próximas décadas, pero sí que existen algunos polos evidentes. Sí se pueden describir las grandes tendencias. la primera sería la batalla contra la hegemonía americana que libran muchos, desde los rusos a los islamistas. Otros lo hacen desde la vía de la legitimidad, como ha sido el caso de Francia con Chirac. También hay que hablar de la guerra que el terrorismo islamista tiene declarada contra los valores occidentales. Otro interés sería la proliferación de armas de destrucción masiva, como ocurre con Irán, y la posibilidad de que grupos terroristas acaben teniendo acceso a armas nucleares. No hay que olvidar tampoco nuestra batalla contra el planeta, con el cambio climático, ni la batalla que tiene Europa contra sí misma, o el papel de España en todo ello» .
Es en este punto en el que Bardají se mostró más pesimista, al afirmar que «en España
hubo una quiebra con el cambio de Gobierno en 2004. Se pasó de un proyecto de una
España creciente en el ámbito internacional a una disminución permanente como la que
tenemos hoy. También hay que tener en cuenta que somos frontera del islamismo, y que
somos objetivo prioritario, porque nos consideran Al-Andalus, un terreno que hay que
reconquistar» . De hecho, para este analista, «la política exterior española no sólo ha sido
pésima, sino también contraproducente. No hay más que ver la reciente visita del ministro
de Exteriores a los hermanos Castro. Se nos está vinculando a los elementos más
indeseables del planeta, como los propios Castro, Hugo Chávez o Evo Morales,
representantes de un indigenismo que supone todo un riesgo para el continente
latinoamericano, que debe decidir entre engancharse al sistema globalizado o al sistema
antioccidental» .
En el futuro, «Estados Unidos será una potencia en declive y China e India serán las
potencias emergentes. En Europa todo dependerá de las políticas que se adopten, pero
también en un lento declive».