Artículo de analistas próximos a Aznar
El Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), una
asociación de estudios internacionales de
tendencia neocon, fijó ayer su mirada en Santiago
Carrillo y en el artículo que éste publicó el martes
sobre Oriente Próximo. A través de Libertad
Digital, el GEES acusó al ex dirigente comunista de
ser comprensivo con el terrorismo islamista.
Islamocomunismo. Es el título del análisis que ayer publicó este centro de
estudios internacionales, muy activo en su día en la defensa de la guerra de
Irak, para replicar a Carrillo, que un día antes había defendido en el diario El
País la necesidad de tratar por la vía diplomática con Hezbolá y con Hamás.
España, como Líbano
El GEES afirma que uno de los efectos de "pretender contentar" al
terrorismo, es "la rendición de la voluntad de las mayorías, en manos de los
que tienen el Mal por programa", algo que sucede, a su juicio, "en España y
en el Líbano", donde "no se sabe qué Derecho es el vigente" porque "se ha
entregado su tutela a un grupo terrorista".
II Guerra Mundial
Mezclados el contexto libanés y el español, el GEES se remite a la II Guerra
Mundial y al Pacto germano-soviético, por el que "los dos totalitarismos
estaban juntos". Con todo esos elementos, sostiene su tesis de que los
representantes actuales del comunismo apoyan al terrorismo islámico.
Herederos
"¿Y no será más bien que el comunismo y los demás restos del ’progresismo’
que nunca tragó la caída del Muro se han convertido en los primeros
defensores de sus herederos, los nuevos totalitarios? Si así fuera, habríamos
encontrado un nuevo nombre para el terrorismo radical islámico:
Islamocomunismo".
Bien y Mal
De este modo, el GEES sitúa a Carrillo en ese contexto de "afinidad de los
totalitarios y de los totalitarismos", de "la equiparación entre el biel y el mal,
el democrático y el totalitario, el terrorista y su víctima". En conclusión, en un
contexto de "infinita comprensión por el crimen y el asesinato".
Paracuellos
El artículo de este Grupo incluye, de paso, insinuaciones sobre Carrillo,
"secretario general del partido comunista y todavía antes otra cosa peor", que
aluden a las acusaciones que los revisionistas históricos vierten contra el
veterano político, en relación con Paracuellos del Jarama.