Su guardia pretoriana no ha hecho más que insistir una y otra vez en la
inconveniencia de que el PP respalde a Zapatero en esta ocasión. Los
intelectuales neocon, agrupados en el GEES (Grupo de Estudios Estratégicos),
han suministrado estos días material dialéctico abundante, contrario a la
presencia de soldados españoles en Líbano, en misión de paz.
El último panfleto del GEES –publicado en Libertad Digital, el periódico
electrónico de Federico Jiménez Losantos- contiene una referencia muy
significativa. Se denomina el escrito Razones para un no. Son siete. La última
no tiene desperdicio: “Además, lejos de perseguir el necesario consenso que
debe inspirar una misión de esta naturaleza, Rodríguez Zapatero no ha hecho
sino agredir al PP por sus decisiones de gobierno, particularmente en lo
referente a Irak, tergiversando y mintiendo descaradamente al respecto”.
Aznar pretende sacarse la obscena espina de Irak subvirtiendo el intento
pacificador de la ONU en Líbano. No importa que la guerra de Irak fuera ilegal
e ilegítima, basada en meras invenciones presentadas ante la opinión pública
con la única intención de sembrar el pánico. No importa que la operación en
Líbano esté destinada a garantizar la paz y a poner fin a una guerra salvaje, si
es que hay alguna guerra que no lo es.
Dicen que Rajoy, aun con la presión aznarista, terminará por decir “sí” con
condiciones a la propuesta del Gobierno. Habrá que verlo. Pero también Rajoy
dijo “sí” con condiciones al proceso de paz en Euskadi y a la primera de
cambio se acogió a un pretexto menor para desengancharse del carro. A la
derecha española, por lo visto, le va más la guerra que la paz. No hay otra
explicación a tamaña exhibición de cinismo.