Nota: A principios de este mes, 6 imanes buscando publicidad presentaron una demanda contra US Airways y la Comisión Metropolitana de Aeropuertos en Minneápolis/St. Paul. A estos clérigos musulmanes no se les permitió abordar su vuelo en noviembre pasado y fueron interrogados durante varias horas después de que su comportamiento sospechoso alarmara tanto a los pasajeros como a los miembros de la tripulación del vuelo. Katherine Kersten, periodista del Minneapolis Star Tribune informó que los imanes, aconsejados por los incitadores profesionales de la queja, el Consejo de Relaciones Islámico-Americanas (CAIR), están planeando querellarse contra los “Juan Nadie”, los testigos involuntarios que estaban casualmente presentes y que avisaron a las autoridades acerca de su preocupación por la seguridad. El congresista republicano Steve Pearce ha presentado una ley para proteger de responsabilidad legal a testigos involuntarios que informen sobre comportamientos sospechosos. La Fundación Becket por la libertad religiosa, el comentarista Michael Reagan, el Dr. Zuhdi Jasser que preside el Forum Islámico-Americano por la democracia y el abogado de Minnesota Gerry Nolting se han ofrecido a defender gratuitamente a los testigos, objeto de los imanes.
Querido Conspirador musulmán terrorista/Planificador/Mecenas/ Intermediario/Apologista:
No nos conocemos. Pero estoy pendiente de ti. Tú eres mi enemigo. Y yo soy el tuyo.
Soy Juan Nadie.
Viajo en tu avión. Viajo en tu tren. Estoy en tu parada de autobús. Estoy en tu calle. Estoy en tu metro. Estoy en tu ascensor.
Soy tu vecino. Soy tu cliente. Soy tu compañero de clase. Soy tu jefe.
Soy Juan Nadie.
Nunca olvidaré el ejemplo de los pasajeros del vuelo 93 de United Airlines que se negaron a cruzarse de brazos el 11 de septiembre para que los asesinaran en nombre del islam sin presentar pelea.
Nunca olvidaré a los pasajeros y la tripulación que le hicieron frente al miembro de al Qaeda, el terrorista del zapato Richard Reid, en el vuelo 63 de American Airlines antes de que tuviera la oportunidad de volar en pedazos el avión sobre el Océano Atlántico.
Nunca olvidaré la perspicacia del actor James Woods cuando avisó a una azafata que varios árabes que se sentaban en la sección de primera clase en un vuelo de agosto de 2001 se estaban comportando de forma extraña. Resultaron ser secuestradores del 11 de septiembre en un ensayo del mismo.
Actuaré cuando funcionarios de seguridad nacional me pidan que “informe sobre actividad sospechosa”.
Seguiré la advertencia del departamento de la policía local: “Si ve algo, diga algo”.
Soy Juan Nadie.
Protestaré contra tus “académicos” judeófobos y antiamericanistas.
Presentaré peticiones contra los líderes promotores de odio en tus mezquitas.
Levantaré mi voz contra la subyugación de las mujeres y las minorías religiosas.
Desafiaré tus intentos de adoctrinar a mis hijos en nuestras escuelas.
Lucharé contra tu propaganda violenta en Internet.
Soy Juan Nadie.
Apoyaré las iniciativas de las autoridades para espiar a tus operativos, bloquear tu financiación y desbaratar tus asesinas conspiraciones.
Me opondré a todos tus intentos de socavar nuestras leyes fronterizas y de inmigración.
Me resistiré a que se impongan los principios de la sharia y su ley en mi taxi, mi restaurante, mi piscina comunitaria, los pasillos del Congreso, nuestros monumentos nacionales, las ondas radiofónicas y televisivas, así como en todos los espacios públicos.
No seré censurada en nombre de la tolerancia.
No seré intimidada por tus grupos de presión en Washington disfrazados de moderados. No me arrugaré cuando chilles “perfil racial” o “islamofobia”.
Pondré la seguridad de mi familia por encima de la susceptibilidad. Pondré a mi país por encima del multiculturalismo.
No me someteré a tu voluntad. No seré intimidada.
Soy Juan Nadie.
©2007 Creators Syndicate, Inc.