Grupo de Estudios Estratégicos RSS
Portada > Oriente Medio > Dubai: Clinton y los antisemitas





Buscar artículos publicados por el GEES
Buscar BuscarEspanol - Ingles
Dubai: Clinton y los antisemitas
Colaboraciones nº 1600   |  30 de Marzo de 2007
 
Dubai, al igual que el resto de los UAE, es abiertamente antisemita. Prohíbe a todo ciudadano israelí poner siquiera un pie en el país. Las personas de otras naciones cuyo pasaporte tenga sellos de haber visitado Israel alguna vez están obligadas a dar explicaciones del sello a las autoridades de inmigración de Dubai antes de entrar
 
Los últimos años han sido testigos de una campaña internacional de relaciones públicas orquestada para promover a Dubai como una nueva y tolerante Meca de la moderación en Oriente Medio y un formidable foco de crecimiento económico.
 
Y está funcionando. El gigante corporativo Halliburton va a desplazar su sede allí. El célebre Louvre va a abrir una sede en el emirato. Y Los turistas se agolpan en sus hoteles de lujo.
 
Pero no se engañe. Dubai, que es uno de los siete principados de los Emiratos Árabes Unidos (UAE), es de todo menos tolerante y avanzado.
 
Por decirlo claramente: no les gustan los judíos.
 
En la práctica, Dubai, al igual que el resto de los UAE, es abiertamente antisemita. Prohíbe a todo ciudadano israelí poner siquiera un pie en el país. Las personas de otras naciones cuyo pasaporte tenga sellos de haber visitado Israel alguna vez están obligadas a dar explicaciones del sello a las autoridades de inmigración de Dubai antes de entrar.
 
Dubai está también implicado activamente en el boicot árabe a Israel: prohíbe todos los productos fabricados en Israel, e incluso aquellos con piezas fabricadas en Israel.
 
Pero el emir de Dubai, el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, entiende el valor de utilizar a americanos prominentes para legitimar su país y pulir su imagen en los medios americanos.
 
Es el motivo por el que los expresidentes George H.W. Bush y Bill Clinton han sido objeto de las tentaciones de Dubai. Sus amigos de Dubai han donado millones a las bibliotecas presidenciales de cada uno. Y Bill Clinton ha hecho caja por valor de más de un millón de dólares en concepto de discursos que ha leído en Dubai y los UAE.
 
La maquinaria de relaciones públicas de Dubai se puso a funcionar a toda marcha tras el 11 de Septiembre -- con el fin en parte de distraer la atención del extenso uso que hacen del emirato los terroristas. Más de la mitad de los secuestradores habían llegado a Estados Unidos a través de Dubai. La Comisión del 11 de Septiembre observaba que 234.500 dólares de los 300.000 dólares enviados a los secuestradores y planificadores en América llegaron a través de bancos de Dubai.
 
Varios meses después del 11 de Septiembre, el nuevo mejor amigo de Dubai inició su asociación pública con el país. En enero del 2002, Bill Clinton dio su primer discurso en Dubai (a cambio de 300.000 dólares). Desde entonces está intentando legitimar al país.
 
Clinton fue el cerebro que presentó al emir a su amigo y patrono Ron Berkle, el propietario de industrias Yucaipa y un importante recaudador de fondos para Bill y Hillary. El año pasado, Yucaipa y el emir crearon una nueva compañía para sus inversiones conjuntas, DIGL. De modo que Bill Clinton es ahora asesor y miembro de la junta directiva en sociedad, con el gobierno antiisraelí de Dubai.
 
Los Clinton no revelarán lo mucho que se ha embolsado el expresidente por montar este acuerdo, excepto para informar en la instancia de declaración del Senado de Hillary: "más de 1000 dólares". Pero hay mucho más. Según el columnista del San Francisco Examiner P.J. Corkery, Clinton gana de Yucaipa 10 millones de dólares al año.
 
Bill no está solo legitimando a Dubai. Otros colegas de Clinton -- incluyendo al ex asesor de Seguridad Nacional caído en desgracia Sandy Berger, la ex Secretario de Estado Madeline Albright y Al y Tipper Gore - han asistido a actos muy publicitados allí.
 
Al igual que algunos Republicanos, incluyendo al jefe de personal de Bush padre John Sununu, el hermano presidencial Neal Bush y Rudy Guiliani.
 
El ex Senador Republicano Bob Dole y el ex Representante Demócrata Tom Downey sirven de lobby de Dubai; también The Glover Park Group, hogar del portavoz de Hillary Clinton, Howard Wolfson y el secretario de prensa del expresidente Clinton, Joe Lockhart.
 
Importantes líderes empresariales americanos pueblan las muchas conferencias patrocinadas por Dubai y sus industrias. Todo esto ayuda a legitimar Dubai. Y nadie menciona el problema con Israel.
 
Bill Clinton creó hasta el Dubai Scholars Program en la Universidad Americana de Dubai bajo el patrocinio de la William Jefferson Clinton Foundation. Laura Tyson, presidente del Council of Economic Advisers para Clinton, creó un programa de estudios similar en la Universidad de Londres.
 
Pero nadie se da por aludido.
 
El mes pasado, la Universidad de Connecticut desistió acertadamente de sus planes de abrir un campus en Dubai después de denuncias serias de discriminación impuesta por el estado de Dubai a los estudiantes, basándose en su origen étnico y religión, y en las violaciones documentadas de los derechos humanos. (Por ejemplo, Human Rights Watch dice que Dubai explota como esclavos a decenas de miles de trabajadores inmigrantes procedentes de La India y Pakistán).
 
La Clinton Foundation ciertamente no patrocinaría un programa en América que vetase a los estudiantes israelíes. Tampoco debería patrocinar uno en Dubai.
 
Es hora de dejar de legitimar a un estado antisemita.

 
 
Dick Morris es autor y comentarista político conocido por haber sido consultor de la exitosa campaña de Bill Clinton en 1996 para la reelección en la presidencia, aunque la relación se remonta a mucho antes, ya que dirigió la campaña de Clinton para gobernador de Arkansas en 1978, y permaneció en e equipo en 1980 y 1982. A Dick Morris se debe la estratagema política conocida como “triangulación”, en la que Bill Clinton apeló a un grupo distinto de votantes distanciándose tanto del Partido Demócrata como del Republicano. Muchos percibían así al candidato como de centro, incluso aunque practicase una política más progresista. Escribe una columna semanal en el New York Post y aparece con frecuencia en Fox News Channel. Morris ha escrito diversos libros criticando a los Clinton, entre los que destaca “Despacho oval”.


© 2003-2008 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos
Aviso legal | Mapa Web | Lista de correo | Contactar