Grupo de Estudios Estratégicos RSS
Portada > Norte de África > Magreb > Informe de confusiones





Buscar artículos publicados por el GEES
Buscar BuscarEspanol - Ingles
Informe de confusiones
Colaboraciones nº 923   |  4 de Mayo de 2006
 
El último informe del Señor Kofi Annan (S/2006/249), Secretario General de las Naciones Unidas, sobre la situación en el Sahara Occidental, se ha distinguido por dos características que no son propias de un informe elaborado por la máxima organización mundial, que son:
 
-          Superficialidad, a la hora de relatar los acontecimientos políticos que han tenido lugar en el territorio, sobre todo lo relacionado con las flagrantes violaciones de los derechos humanos de las que han sido objeto los manifestantes Saharauis en los territorios ocupados del Sahara Occidental. La magnitud de la represión y las violaciones, se debe puntualizar, han sido mucho más explícitas que un simple relato de acontecimientos.
 
-          Inexactitud y confusión en lo que concierne a las actividades relativas a las minas, a las que ha hecho alusión en el informe.
 
En este breve análisis vamos a diseccionar las inexactitudes y confusiones del informe en lo relativo a las minas que hay en el Sáhara Occidental. En el párrafo 14 de dicho informe, el Secretario General patentizó que las partes siguen cooperando con la misión de las Naciones Unidas en el Sahara Occidental, para determinar los lugares de ubicación de las minas. Lamentablemente, esto no es verdad. Porque las autoridades marroquíes hasta el momento no han entregado a la MINURSO los mapas de los campos minados que han implantado en el muro, que Marruecos ha edificado en el Sahara Occidental desde los años 80. Además, el Señor Kofi Annan no tuvo el coraje o no quiso, por razones obvias, elogiar la cooperación del Polisario hecha patente hoy en día por muchos oficiales que han prestado servicio en la MINURSO.
 
Contradictoriamente con lo que dice el informe del Secretario General, ni la MINURSO ni UNMAS han llevado a cabo actividades de “detección de minas” ni de “sensibilización sobre riesgo de las minas”, por la simple razón de que no tienen medios ni personal suficiente para tales actividades, y la única actividad que figura en su mandato es velar por el cese de fuego.
 
Las ONG, por su parte, sí han encontrado el apoyo y las facilidades técnicas y administrativas por parte del POLISARIO para fomentar proyectos de desminado, pero hasta el momento no han empezado.
 
Sabiendo que el Sahara Occidental se encuentra entre los países ‘TOP TEN’ con más de 7 millones de minas, uno se preguntaría, ¿por qué las Naciones Unidas no han creado una oficina para las actividades relativas a las minas en el Sahara Occidental como las que tiene en Sudán (UNMAO), o en Irak (UNDP) y en otras partes del mundo? ¿o será porque teme que la creación de este oficina tropezará contra la voluntad de los gobernantes marroquíes?
 
Cabe destacar que hasta el momento las autoridades marroquíes se abstienen a brindar cualquier información sobre las minas que han implantado en todo el territorio Saharaui.
 
Es cierto que el POLISARIO firmó en noviembre pasado el “llamamiento de Ginebra” (Geneva Call), pero ¿por qué el Señor Kofi Annan no tuvo la suficiente audacia para “suplicar” a las autoridades marroquíes que tomen esa misma decisión y se adhieran a la Convención de Ottawa?
 
El POLISARIO, en cumplimiento de sus compromisos internacionales, destruyó en febrero pasado el primer stock de minas antipersonales. Esta fase comprendió la destrucción de 3321 minas y no la cifra de 3100 citada en dicho informe. A este evento asistieron, como testigos, expertos internacionales de UNMAS, LANDMINE ACTION, GENEVA CALL, y nacionales de la Campaña Saharaui por la prohibición de las Minas y Centro de Victimas de Minas, además de oficiales de la MINURSO entre ellos expertos en explosivos.
 
Lo cierto e irrefutable es que la operación fue supervisada, gestionada y llevada a cabo por oficiales de las unidades de ingeniería Saharauis y no fue, de ningún modo, supervisada (“monitored”) por la MINURSO, como se insinúa en el informe del Secretario General.
 
Pero, lo enigmático es ¿por qué el Señor Kofi Annan no presiona a los países que aún exportan minas a Marruecos, si es que realmente le preocupa la situación de las minas en el Sahara Occidental? Y ¿por qué no condena y “suplica” el desmantelamiento de esa monstruosidad que Marruecos ha implantado en el Sahara Occidental (el Muro de la vergüenza), a pesar de que el POLISARIO, en puro gesto de voluntad de paz, destruyó su stock de minas y coopera completamente con las organizaciones internacionales competentes?
 
Finalmente, aparte de las puntualizaciones técnicas, lo lógico, razonable y asequible es que, el señor Secretario General, como máximo defensor de la Carta Magna de su organización, debía enfocar la cuestión saharaui, como tema de descolonización inconclusa, desde una óptica más seria, profunda y objetiva, y no desde una óptica de confusión entre la legalidad internacional y la Real Politik.

Habuha Braica es comandante del Ejército de Liberación Popular Saharaui. Asesor de organizaciones saharauis anti-minas personales.
 
 


© 2003-2008 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos
Aviso legal | Mapa Web | Lista de correo | Contactar