Para leer las intervenciones completas del Ministro Bono y de los distintos portavoces consulte el PDF adjunto.
Comparecencia del señor ministro de defensa (Bono Martínez) para informar
sobre:
– la nueva directiva de defensa nacional. a petición propia. (número de expediente 214/000038.)
– la aplicación de la directiva de defensa nacional y conocer si el gobierno tiene intención de modificarla a solicitud del grupo parlamentario popular en el congreso. (número de expediente 213/000150.)
– los compromisos internacionales del gobierno en materia de defensa.
a petición propia. (número de expediente 214/000042.)
El señor MINISTRO DE DEFENSA (Bono Martínez): Muchas gracias señor presidente, señores diputados, personal que atiende a la Comisión, muchas gracias por la convocatoria y su acogida a la petición que formuló el Gobierno para dar cuenta en el Parlamento de la directiva de Defensa Nacional, y de los compromisos internacionales de España en relación con los Grupos de Combate de la Unión Europea y la Fuerza de Respuesta de la OTAN, a petición del propio Gobierno y, como decía el señor presidente, también a petición del Grupo Popular en solicitud que formuló el día 30 de noviembre del presente año; la del Gobierno que requería la presencia del ministro era de 15 de noviembre de ese mismo año (...)
(...) El señor PRESIDENTE: Don Fernando López- Amor, tiene usted la palabra en nombre del Partido.
El señor LÓPEZ-AMOR GARCÍA: Sea bienvenido, señor ministro, a esta Comisión de Defensa. A partir de ahora, no sé si voy a tener que llamarle señor ministro protocolariamente o don José Bono simplemente, y si a alguien de quienes le acompañan hay que quitarle el usía o el vuecencia. Como estamos en un espíritu de cambio, a partir de entonces, todos seremos ciudadanos y usted será el señor Bono.
Yo quiero hacer, de entrada ya, una protesta formal, muy seria, como representante del Grupo Parlamentario Popular, porque hoy se nos ha convocado aquí para hablar de la directiva de Defensa Nacional y ningún grupo parlamentario tiene esa directiva de Defensa Nacional. Por cortesía, cuando se va a hablar de un tema debe haber una remisión formal por parte del ministerio competente del documento que se va a analizar en esta Cámara, y no que tengamos ese documento a través de filtraciones de prensa o de filtraciones del propio Ministerio de Defensa. Como evidentemente topos los hay en todos los sitios, ese documento lo conocemos. Lo conocemos en profundidad y estamos en condiciones, si quisiéramos, de dar nuestra opinión sobre el mismo, pero creo que no ha lugar. Aquí se está hablando permanentemente de la importancia del Parlamento, de revitalizar la vida democrática con la intervención del Parlamento, y usted mismo hoy ha hablado de esa voluntad, al menos teórica, de incrementar la participación del Parlamento en la materia que nos concierne, que es la defensa, y sin embargo, los grupo parlamentarios de este hemiciclo no conocen la directiva de Defensa Nacional de forma oficial. Por tanto, señor Bono, usted ha pecado aquí de una falta de respeto, al menos lo entiendo yo, creo que no intencionada por su parte, al no dar el instrumento que se va a analizar hoy a los grupos parlamentarios. Reitero, protesto de forma formal como grupo mayoritario de la oposición. Quiero también decirle que nos parece una descortesía que nos hayamos enterado de la existencia de la directiva de Defensa Nacional por una nota de prensa aparecida con motivo de unas maniobras en el portaaviones Príncipe de Asturias. Incluso tengo por aquí la nota de prensa en la que indebidamente, seguramente porque algún gabinete de prensa de su propio ministerio así había redactado la nota —tampoco son especialistas aunque sean periodistas— en la que decía que la Jujem aprueba la Directiva de Defensa Nacional.
No es la Jujem la que tiene que aprobar esa directiva de Defensa Nacional, tampoco es el Parlamento. Estos principios generales de la defensa nacional, al menos por cortesía, deben ser conocidos por la Junta de Defensa Nacional que preside S. M. El Rey, que por cierto es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y jefe del Estado español. Al día de hoy, desde luego, sabemos que el jefe del Estado y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas no conoce estos principios de la directiva de Defensa Nacional. Tengo también que decir al respecto que nos parece que una de las razones que usted ha esgrimido para hablar de la oportunidad de una nueva directiva de Defensa Nacional, como es un cambio de signo político, no es una razón suficiente, porque es contradictorio con un argumento que ha esgrimido usted, pidiendo el consenso a este grupo parlamentario para las futuras leyes que desarrollen esta directiva de Defensa Nacional.
Evidentemente, si hay una política de defensa común, y si esa política de defensa común, que es la aplicación de estas directrices, es una política consensuada, puede haber muchas razones para cambiar la directiva de Defensa Nacional, pero nunca la del cambio político, nunca la del cambio político. Señor ministro, hoy su intervención aquí ha venido precedida, como de costumbre, de alguna filtración a algún periódico, con más corpus sobre la directiva de Defensa Nacional que el que estos grupos parlamentarios tienen, que no tienen ninguno. Nos parece que debía usted haber remitido con tiempo suficiente, y lo ha tenido desde el viernes en que se ha desclasificado este documento, enviarlo inmediatamente a los grupos parlamentarios; segundo, que debería de haber sido conocido con otra puesta en escena que no la del portaaviones Príncipe de Asturias, que nos parece un poquito peliculera, perdone usted la expresión.
Además, también le digo que es la primera vez que viene alguien a explicar la directiva de Defensa Nacional a esta Cámara sin que antes los grupos parlamentarios conozcan el documento del que se habla de forma oficial. Que quede constancia en acta de forma clara que es la primera vez, desde que existen directivas de Defensa Nacional, sea con gobiernos del Partido Socialista, sea con gobiernos del Partido Popular, que en esta Cámara se nos habla de esta directiva sin haber tenido conocimiento previo los grupos parlamentarios de esa directiva remitida de forma oficial. Este es un dato importante, los precedentes son los que son y no podemos obviarlos.
En cuanto a la directiva de Defensa Nacional, como he dicho antes, fija unos principios de carácter general. Unos principios que, como son susceptibles posteriormente de desarrollo a nivel normativo y de concreciones en la aplicación práctica de los mismos, rara vez se pueden criticar, o de alguna manera destrozar desde el punto de vista de lo que tiene que hacer un grupo parlamentario de oposición.
Dice usted, señor ministro, punto de partida, y nos habla de que estamos en Europa, de que estamos en el Mediterráneo, y que también tenemos un convenio bilateral con los Estados Unidos, y que también nos importa Iberoamérica, y que también lo dice la directiva. Pues es verdad, pero eso es hablar del mundo mundial.
Como eso es así, como son datos objetivos con los que nadie puede estar más de acuerdo, no implican ninguna novedad en su declaración de carácter formal. Lo que sí implica una novedad es la aplicación o el entendimiento que se hace de ese convenio bilateral y de los compromisos internacionales que España pueda tener o ejecutar de una manera u otra. Dice S.S. que hay fenómenos nuevos que han ido cuajándose a lo largo de los últimos años, y uno de ellos es el terrorismo.
El terrorismo al que se aplica ahora el adjetivo de transnacional, un adjetivo horroroso, porque el es terrorismo esté en donde esté y tenga el carácter que tenga. Este país, sus predecesores, el Gobierno anterior, emprendió lo que se puede denominar una beligerancia claramente activa contra el terrorismo internacional. Con creación de organismos internacionales para tratar de paliar y prevenir al terrorismo. Y lo que hace S.S. es recogerlo en la directiva. Nos parece muy bien. Ahí, evidentemente, va a gozar usted de nuestro apoyo. Lo que no puede ser es que nuestros compromisos internacionales sean interpretados por el Gobierno que preside el señor Zapatero. La retirada de Irak, con todos mis respetos —y comprendo que es un tema básicamente ideológico por parte de ustedes—, ha sido un incumplimiento de un compromiso internacional. Y aunque mediáticamente la realidad sea la que usted ha dicho, la que su Gobierno se ha encargado de transmitir a la opinión ciudadana, la realidad, y lo sabe usted, y lo saben los que le acompañan, ha sido que nuestras tropas han ido a Irak en misión humanitaria. Han hecho un hospital, lo han atendido, y a nadie le han pedido el carné de identidad para atenderle en un hospital. Realizando funciones humanitarias, estrictamente civiles, y nunca de intervención militar.
Quiero dejar ahí eso, los compromisos internacionales son para cumplirlos y no para interpretarlos al socaire de una coyuntura política, lo cual nos parece muy grave. Nos parece tan grave como que en nuestras relaciones con los Estados Unidos, único país con el que tenemos un convenio bilateral del carácter que tiene con ese país, tengamos en este momento unas relaciones que hay que intentar enderezar, mantener, fortalecer, y estamos tomando permanentemente Redoxon para que no nos den un puntapié. No podemos hablar de fuerzas armadas sin contar con los Estados Unidos, no podemos pensar que nuestro país pueda avanzar tecnológicamente en ninguna de las empresas industriales con tecnología de doble uso, si no es porque los americanos quieren. Salvo que caigamos en manos de otro tipo de tecnologías, por no decir de personas, que no son aliadas nuestras con convenios firmados que tienen una tecnología evidentemente mucho peor, mucho más anticuada, y mucho menos avanzada.
Está muy bien eso de la pluralidad de tecnologías pero, mire usted, la Armada no podría encargar nunca un buque si no es aplicando sistemas y procesos tecnológicos hechos por los Estados Unidos. Hay que dejarlo muy claro. Cuando yo digo que el incumplimiento de los compromisos internacionales nos ha hecho tener unas relaciones con nuestros mejor aliado, que son los Estados Unidos, del carácter de las que tenemos en este momento, y que sé que usted intenta por todos los medios recomponer, tiene unas consecuencias gravísimas desde el punto de vista de la defensa, y desde el punto de vista de los intercambios tecnológicos que este país necesita.
Señor ministro, traigo el análisis de todos los principios de la directiva nacional con su crítica escrita, pero como respuesta de protesta de este grupo parlamentario no es el momento de hablar de ellos, y nos damos por enterado de todo lo que usted nos ha dicho (...)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra Don Jesús Cuadrado, en nombre del Grupo Socialista.
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